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Mostrando entradas con la etiqueta Cuentos infantiles. Mostrar todas las entradas
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Dov'è la mia mamma?

lunes, 27 de junio de 2016


Cuentos infantiles: Un príncipe diferente

lunes, 13 de junio de 2016

Cuentos para educar a los niños y niñas en la necesidad de ser uno mismo y romper los prejuicios asociados a los roles masculinos y femeninos.
En un reino muy lejano, hace ya algún tiempo nació un príncipe. El príncipe Dorian era el príncipe heredero de todas las riquezas del reino y de muchos e importantes títulos. El príncipe Dorian fue educado como se debe educar a un príncipe. Desde pequeño aprendió a montar a caballo, le adiestraron en el manejo de las armas, le enseñaron a luchar, también muchos deportes, además de idiomas y una refinada educación. Tanto el rey, como la reina, y todas las personas del reino querían  un príncipe valiente, un verdadero príncipe azul y con ese fin educaron a Dorian.
Pero sus profesores, instructores y entrenadores, todos ellos los mejores del reino, encontraron algunas dificultades para educar a Dorian, quien no parecía ser el tipo de príncipe que esperaban, no prestaba atención en las lecciones de esgrima, no parecía interesarse por los deportes, siempre se escabullía del entrenamiento de fútbol, y parecía detestar la lucha, no le gustaba mancharse. 
En cambio Dorian  tenía mucho interés en el baile, también en actividades relacionadas con la moda, los complementos, e incluso la costura, solía diseñar su propia ropa y pasaba horas cosiendo haciendo y rehaciendo. Además Dorian prefería jugar con sus dos hermanas que con otros príncipes, cuyos juegos eran toscos y violentos. Todos estaban muy preocupados por esta actitud de Dorian, así nunca llegaría a ser un príncipe valiente, nunca podría ser un verdadero príncipe azul. Los profesores, entrenadores e instructores, pensaron que el principal problema de Dorian podría ser que estaba demasiado mimado por su madre y sus dos hermanas, y entre todos decidieron mandarle a estudiar fuera.
De este modo Dorian estuvo varios años estudiando en otros reinos, aprendiendo lo que debe aprender un príncipe. Pasaron varios años y no paraban de llegar noticias de un príncipe diferente a todos los demás, de un príncipe que viajaba de reino en reino aprendiendo en cada uno de ellos. Todos estaban seguros de que por fin Dorian se había convertido en el tipo de príncipe que todos esperaban, en un príncipe digno de su reino.
Cuando Dorian apareció, todos quedaron admirados. Dorian apareció subido en un bonito caballo negro, pero no vestía de azul como hacen los príncipes azules. Dorian venia vestido de color lila, con bonitas ropas. Puede que no fuese exactamente el tipo de príncipe que todos esperaban, pero nadie podía negar que Dorian impactaba y que llamaba la atención con su porte y elegancia.
En seguida descubrieron todas aquellas virtudes de las que todos hablaban, aquellas virtudes que habían hecho destacar a Dorian, quien no se había convertido en el príncipe que todos esperaban, pues en sus viajes había aprendido todas aquellas cosas que a él le gustaban, esas cosas en las que era talentoso, pero que no podía practicar habitualmente ya que no le dejaban. Entonces todos entendieron que Dorian era un gran príncipe y que no era necesario ser como los demás príncipes, pues Dorian destacaba en muchas cosas.

Adivina cuánto te quiero - Sam McBratney

viernes, 10 de junio de 2016


Orecchie di Farfalla

miércoles, 11 de mayo de 2016



Vorrei un tempo lento lento

martes, 10 de mayo de 2016




Vorrei un tempo lento - di Luigina Del Gobbo e Sophie Fatus

voce di Giulia Martinelli


Un colore tutto mio - Leo Lionni

viernes, 1 de abril de 2016



Un colore tutto mio - Leo Lionni

Voce Giulia Martinelli

Cuento infantil: El viaje del jinete

miércoles, 30 de marzo de 2016

Cuento infantil para trabajar una reflexión sobre la importancia de superar los miedos y no temer enfrentarse a los peligros.
cuento infantil
Érase una vez un jinete, que tenía un bonito y elegante caballo llamado Colorines porque tenía las crines adornadas con varios colores. El jinete solía pasear, subido en su caballo por las calles de la aldea donde ambos vivían. Todos los habitantes conocían al jinete y al caballo, siempre les saludaban a su paso por las calles.

El jinete y su caballo Colorines nunca salían de la aldea, cada tarde al terminar su paseo se acercaban al final del pueblo y la mirada del jinete se perdía en el horizonte ¿Qué habrá allí detrás de las montañas?, pero nunca superaban los límites de la aldea, pues creía que fuera de su aldea no podía haber un lugar mejor, seguro que fuera la gente era hostil, y era muy probable que los peligros fuesen muchos.

Pero ocurrió, que los niños y niñas de la aldea comenzaron a enfermar. Alguna desconocida enfermedad se extendía rápidamente, y no encontraban la cura. Así fue como todos se reunieron en busca de la solución, decidieron que el jinete y su caballo Colorines debían viajar en busca de la cura de tan extraña enfermedad. Habían probado con todos los remedios disponibles en la aldea, solo podían buscar algún remedio detrás de las montañas.

Así fue como el jinete emprendió un largo viaje, junto a su inseparable Colorines. Todos los habitantes se despidieron de ellos y les dieron provisiones y abrigos para el viaje. El jinete y Colorines emprendieron con mucho temor su viaje.

Pasaron muchos días y muchas semanas y los habitantes de la aldea empezaron a preocuparse. Cuando un día cualquiera apareció a lo lejos el jinete y su caballo Colorines, estaban agotados por el viaje y casi no los pudieron reconocer, pero habían traído una medicina desde un lugar muy lejano. La medicina funciono y además trajeron muchas más cosas.

Luego el jinete les contó las aventuras que vivieron: viajaron por muchos lugares, al principio con miedo, pero enseguida conocieron a personas muy interesantes y también vieron muchos lugares y aprendieron muchas cosas. El jinete había cambiado, había viajado y aprendido muchas cosas, había superado sus miedos y había superado las dificultades. Desde entonces aunque siempre volvía a su aldea, todos los años hacía un viaje junto a su caballo Colorines. Porque en el viaje había peligros, pero también había muchas recompensas y  solo podía aprender a superar los peligros enfrentándose a ellos.

Il tappeto di tigre

lunes, 28 de marzo de 2016


I cani non sono ballerine

miércoles, 23 de marzo de 2016


I cani non sono ballerine - Anna Kemp e Sara Ogilvie

Cuento infantil: La nave espacial

lunes, 21 de marzo de 2016

Cuento infantil para enseñar a los niños y niñas la importancia de buscar en el propio interior.
El planeta Arion es un pequeño planeta situado en una galaxia muy lejana. Arion es un planeta que tiene dos soles y una luna. Uno puede darse la vuelta al planeta y contemplar en un único día tantos amaneceres y puestas de sol como desee, ya que el tamaño del planeta y el tener dos soles lo hacen posible. En este pequeño planeta viven, ardillas, peces, colibríes, hadas y duendes, todos ellos en armonía.

Arion, aunque es un pequeño planeta, es un planeta muy importante, porque es el planeta donde nacen todas las flores. Sus dos soles aportan el doble de luz para que las plantas puedan florecer y puedan nacer nuevas flores. Arion es el planeta donde nacen las flores que se conocen en el universo. Cada día salen de Arion varias naves espaciales dirigidas por hadas y duendes, que alguna vez se dejan acompañar por alguna ardilla o colibrí e incluso por peces. Cada una de las naves que sale de Arion va cargada con semillas, que son llevadas a los diferentes planetas para que puedan crecer allí y crear vida. Aunque no en todos los planetas se dan las condiciones para que florezcan, los duendes y las hadas no dejan de intentarlo. El planeta Arion es muy importante ya que sin él no habría flores en ningún otro planeta y en ninguna otra galaxia del universo.

Pero un día ocurrió una terrible desgracia. Una de las naves que venía de vuelta de algún planeta trajo consigo un pequeño insecto que rápidamente se acomodó en el pequeño planeta y comenzó a reproducirse. El pequeño insecto genero una plaga de insectos que poco a poco comenzaron a devorar todas las flores. Los habitantes de este pequeño planeta estaban muy preocupados, y en poco tiempo los insectos acabaron con todas las flores, pues aunque tenían muchas semillas, el planeta era bastante pequeño.

Todos los habitantes reunidos, hadas, duendes, colibríes, ardillas y peces decidieron ir a los demás planetas en busca de las semillas necesarias para repoblar su planeta. Y así salió una única nave espacial con una importante misión, volver con una semilla de cada tipo, al menos una. Pero ocurrió que las semillas que crecían en otros planetas no valían para el suyo. Desesperados los viajeros volvieron con malas, muy malas noticias.

Y solo entonces todos los habitantes, desesperados se dieron cuenta de una cosa, aquello que fuera buscaban estaba en su planeta. Ellos tenían todas las semillas, que enviaban a los otros planetas y tenían dos soles que podían hacerlas crecer.

Y así fue como volvieron a repoblar el planeta y desde entonces guardan como un valioso tesoro algunas de las semillas, aunque siguen enviándolas a los demás planetas.

Cuento infantil: El lobo herido

miércoles, 16 de marzo de 2016

Cuento infantil para trabajar la importancia de dejarse ayudar y de curar la tristeza.
Cuenta una antigua leyenda que allí en los bosques del norte vivía un lobo herido.  Por todos es sabido que los bosques del norte son un lugar frio, oscuro e inhóspito para vivir, pero un lobo vivía allí. Pocos eran los que podían decir que habían visto al lobo, ya que raramente se dejaba ver, sin embargo lo que sí habían podido apreciar todos, eran sus aullidos. Cada noche la presencia del lobo en los bosques del norte se hacía incuestionable, cada noche se escuchaban sus tristes y tenebrosos aullidos llenando el silencio de la luna. Parecía un llanto largo y triste, muy triste, una queja apagada y repetida cada noche, una queja gritada en el silencio cuando nadie debía escuchar.

Cuenta una antigua leyenda que el lobo se escondía de día y de noche aullaba. Todos pensaban que era un lobo malo y peligroso, que era un animal salvaje que aullaba para avisarles de sus nada buenas intenciones y de este modo lograba mantenerlos a todos alejados de los bosques del norte, sobre todo por las noches.
Una mañana de invierno llegó al pueblo montado en su caballo un viajero que venía desde un lejano país. Todos salían a la calle y se asomaban a las ventanas para ver sus curiosas vestimentas. Algunos se mostraban recelosos por el desconocido, otros admirados pero todos intrigados. El viajero fue atendido por las autoridades y, después de comprobar que no era peligroso, se organizaron varios festejos en su honor y así todos pudieron verle y escuchar las historias de sus viajes. Una noche mientras se celebraba una cena se escucharon los tenebrosos aullidos del lobo despertando la atención del viajero.
-¿Qué es ese sonido?-preguntó sin obtener respuesta a la primera.
Los habitantes del pueblo contaron al viajero la historia del lobo que de día se escondía y de noche aullaba. El viajero enseguida se sintió intrigado y quiso adentrarse en los bosques del norte para ver a aquella criatura tan especial. Todos le advirtieron de que no lo hiciera, pero las advertencias fueron inútiles y el viajero se adentró en el bosque.
Pasaron varios días al principio todo parecía igual cada noche se escuchaban los aullidos del lobo. Después vinieron un par de noches con los aullidos más tenebrosos que por allí recordaban y luego dejaron de escucharse los aullidos que rompían el silencio de la noche. Y justo cuando los habitantes temían lo peor y creían que ya no volverían a ver al viajero, éste apareció acompañado del lobo. Los habitantes del pueblo no daban crédito a lo que veían y permanecían recelosos, pero enseguida pudieron comprobar que el lobo era una criatura inofensiva.
El viajero les contó entonces la historia del lobo: “El lobo no era un lobo malo, no pretendía asustar a nadie, simplemente era un lobo herido. Su cuerpo estaba lleno de heridas, por las mañanas se escondía por temor a sufrir nuevas heridas y lamía las que ya tenía. Al llegar la noche el dolor se hacía más intenso y el lobo, aunque lo intentaba, no podía reprimir sus aullidos de dolor, pero no pretendía asustar a nadie, ni siquiera sabía que lo podían escuchar. El lobo estaba solo y con sus aullidos alejaba más a la gente y nadie le curaba las heridas. Cuando el viajero se adentró en el bosque el lobo le rehuía, finalmente se acostumbró a él, pero no quería dejar que éste lo curase. Después de varios días el viajero se ganó la confianza del lobo y cuando curo sus heridas, éstas dolieron más que nunca y por eso aquellos aullidos más terribles. Después de ser curadas, poco a poco el lobo se fue sintiendo mejor y pudo dejar atrás los oscuros bosques del norte”.

Alice nelle figure (Gianni Rodari)

lunes, 14 de marzo de 2016


Cuento infantil : La llave maestra

viernes, 11 de marzo de 2016

Cuento infantil para trabajar la inteligencia emocional y entender la importancia de dejar salir las emociones.
Era una fría mañana de invierno y en la plaza habían organizado un mercadito con muchos puestos que vendían comida artesanal, ropa artesanal, bolsos hechos a mano, dibujos, llaveros, etc. La niña estaba asomada a la ventana, esperando que su padre terminara sus tareas para poder ir al mercadito. Se entretenía mirando los puestos y las personas que paseaban por la calle, imaginando sus vidas, sus conversaciones, donde irían, de donde venían,…. De vez en cuando soplaba en el cristal y formaba con su aliento una película de vapor que cubría el cristal donde hacía dibujos con su dedo. Y entonces a través del dibujo que hacía en el cristal pudo ver  a aquella señora que bien parecía salida de uno de sus cuentos.

Vestía con un atuendo de hada madrina sin recursos. Un vestido azul y verde,  hecho con retazos de diversas formas y texturas y que solo coincidían en sus tonalidades. Debajo del vestido se apreciaba su calzado que no era el que mejor combinaba con un vestido,  asomaban unas botas que parecían más apropiadas para ir a la nieve que para la ciudad. Y por encima de las botas, cada pierna de un color diferente, la izquierda con una media verde, la derecha con una media naranja. Su cabello algo despeinado estaba recogido con un bonito lazo azul. Aquella mujer con un atuendo extravagante, tenía un aspecto embriagador, Lucia desde su ventana la observaba y pensó que debía ser un hada que había escapado de uno de sus cuentos.
Aquella misteriosa hada, colocó uno de los puestos del mercadillo, con mucho cuidado y con muchos colores. Después de colocar múltiples enseres, enmarcó su puesto con un cartel en el que se leía: “La mismísima hada madrina salida de todos los cuentos de hadas conocidos, contadora de cuentos y vendedora de llaves maestras”.
-Lucia, vamos al mercadito- dijo su padre
Lucia se incorporó rápidamente junto a su padre y su hermano, quería ir corriendo al puesto del hada madrina, seguro que vendía cosas increíbles.
Al llegar al puesto, encontraron muchas cosas fascinantes, polvos mágicos, hechizos secretos, muchos cuentos y muchas llaves maestras. Mucha gente alrededor del puesto, y Lucia preguntó por las llaves maestras, a lo que el hada respondió con un pequeño cuento:
“Cada persona es como una casa y dentro de cada casa hay muchas habitaciones. A veces cerramos con llave las puertas de las habitaciones para no dejar salir lo que hay dentro, no queremos que los demás vean lo que hay en el interior, o simplemente queremos proteger los valiosos tesoros escondidos dentro de cada cuarto por temor a que al salir sufran algún daño y pensamos que en ese caso nosotros también sufriremos un gran daño. Así cada uno de nosotros tenemos dentro una habitación llena de miedo, otra llena de enfado, también una repleta de alegría y otra repleta de amor, no olvidemos la de la vergüenza, ni la del asco tampoco. Y ocurre que cuando queremos abrir las habitaciones para ventilar no encontramos la llave adecuada y en su interior quedan todas esas cosas atrapadas y nos hacen más daño que si las dejásemos salir. Hace ya muchos años un mago forjó llaves maestras capaces de abrir cada una de las puertas y esas son las llaves que yo hoy les traigo aquí. Se las regalo pero tienen que seguir las instrucciones atentamente”
Todos los que escuchaban parecían incrédulos, pero alguien decidió tomar una llave y así todos los demás fueron haciendo lo mismo. En sus instrucciones explicaba lo siguiente: “Llave maestra para abrir las puertas secretas del corazón. Esta llave es personal, solo puede usarla su dueño para abrir sus propias puertas. Es necesario estar en calma, en un lugar silencioso y tranquilo, cerrar los ojos y no pensar en nada, para buscar la puerta, usar la llave y solo sentir lo que sale de la puerta”.
Desde aquel día las personas parecían, más tranquilas y más felices. Aprendieron a sentir sus emociones al salir de cada una de las habitaciones. En las casas que son cada persona ya no había puertas cerradas.
Pasaron los años y nuevos mercaditos se montaban cada invierno, pero la misteriosa hada no volvió a aparecer. Lucia esperaba en su ventana, verla llegar como la primera vez, pero nunca más la volvió a ver. Eso sí, guardo su llave durante muchos años, esa llave maestra que le permitió dejar salir sus emociones.

La storia del Gruffálo

lunes, 7 de marzo de 2016



Cuento infantil: La niña que quería ser pirata

lunes, 2 de noviembre de 2015

Cuento infantil para luchar contra los estereotipos de género.
Era una mañana lluviosa de otoño, las gotas de lluvia golpeaban los cristales de la clase y dentro los niños y niñas tenían que escribir una redacción titulada “¿Qué me gustaría ser?”, y fue entonces cuando Laia lo decidió, decidió que quería ser pirata.
No sabía que poner en la redacción y mientras escuchaba las gotas de lluvia, golpeando en los cristales. Entonces su cabeza se fue a la película de piratas que había visto el otro día, y fue cuando lo decidió, ella lo que quería ser era pirata y navegar por todos los mares en busca de tesoros con su tripulación y tener un gran barco. Y fue así como escribió su redacción, contando todo eso y la entregó muy contenta pues había completado todo el espacio y había terminado antes de tiempo.
Laia esperaba una buena nota por su redacción, sin embargo no solo no tuvo una buena nota, sino que además inexplicablemente se formó un gran revuelo con su redacción. La profesora quiso hablar con ella:
  • ¿Qué tipo de broma es esta Laia?- le dijo.
Pero Laia no entendía nada, no era ninguna broma, era su redacción. Había escrito lo que le gustaría ser, no era ninguna broma.
Laia, no comprendió la causa del enojo de su profesora. Más tarde hablando con sus compañeras y compañeros de clase, el revuelo continúo.
  • Pues claro que la profe pensó que era una broma Laia, ¿quién va a querer ser pirata?
  • Vaya tontería Laia.
  • Las niñas no quieren ser piratas Laia, las niñas quieren ser princesas o bailarinas, pero piratas nunca.
Laia seguía sin entender tanto revuelo, a ella no le gustaban las princesas, ni tampoco las bailarinas, a ella le gustaban los piratas y no veía que había de malo en querer ser una.
Cuando se enteraron en su casa siguieron con el revuelo, su madre le dijo también:
  • ¿Cómo se te ocurre semejante tontería de redacción?. Qué te gustaría ser pirata, vaya tontería.
Laia intento explicarle a su madre, que ella quería ser pirata, que no le gustaban ser princesa o bailarina. Pero su madre no pareció entender nada y en lugar de escucharla, se dedicó a reprochar sus palabras y desde entonces siempre le ponía vestidos, y cosas de color rosado. Pero a Laia no le gustaban los vestidos, ya que con ellos no podía vivir las aventuras de los piratas.
Así pasaron los años y Laia tuvo que aguantarse y aprendió a callarse y no decir lo que realmente le gustaba, así no formaba tanto revuelo. Y muchos años después tuvo que decidir qué hacer con su vida y Laia ya no lo sabía, porque después de tanto fingir para no formar revuelos, se había olvidado de quien era. Laia comenzó un trabajo que no le gustaba y siempre miraba el mar.
Y Laia tuvo una hija, y una mañana de lluvia cuando su hija estaba en el colegio tuvieron que escribir una redacción titulada ¿Qué te gustaría ser? Y la hija de Laia escribió una redacción contando que quería ser astronauta. Y aunque habían pasado muchos años se volvió a formar un gran revuelo. La profesora le preguntó por esa broma, los compañeros y compañeras le dijeron que las niñas no querían ser astronautas, que las niñas querían ser modelos, o azafatas o profesoras. Y cuando llamaron a su madre, Laia estaba preparada para hablar con su hija al llegar a casa, y cuando la niña llego le dijo:
  • Es una tontería hija, pero no que tú quieras ser astronauta, pirata o bombero, o bailarina, es una tontería que te digan que no puedes por ser una niña. Nunca te olvides de quien eres.

Cuento infantil: El rompe sueños

viernes, 9 de octubre de 2015

Cuento infantil para entender el miedo y como si no le controlamos crece y rompe nuestros sueños.
monstruoEn un valle muy oscuro vive uno de los más temibles monstruos de los que hayáis oído hablar. Este monstruo es un monstruo grande y pegajoso, un monstruo feo que se agarra y se queda fuertemente pegado, un monstruo del que es difícil librarse. Este monstruo se llama Miedo y es conocido como el Rompe Sueños. Miedo es un monstruo capaz de pegarse a las personas, quedarse pegado a sus sueños y romperlos en mil pedazos.
Todos en el pueblo habían oído hablar de Miedo el rompe sueños. Todos alguna vez habían visto cómo sus sueños se rompían en mil pedazos por culpa de Miedo. En el pueblo vivía una niña muy miedosa, que solía ser víctima de las maldades del monstruo Rompe Sueños. Curiosamente esta niña se llamaba Valentina.
Valentina estaba harta que sus sueños fueran destruidos en mil pedazos por culpa de Miedo, el monstruo Rompe Sueños. Muchas fueron las veces en las que decidió enfrentarse al monstruo, pero llegado el momento siempre tenía miedo y el monstruo vencía la batalla sin tener que batallar.
Valentina lo pasaba muy mal, porque Miedo rompía todos sus sueños, controlaba su vida y no la dejaba hacer nada. Valentina pensaba y pensaba que podía hacer para vencer al monstruo y preguntaba a los que conocía buscando ayuda. Así, su abuela le dijo un día: “Valentina, para vencer al Miedo tienes que empezar por conocerlo bien y por no tenerle miedo. Si alguna vez le temes tienes que emplear las palabras mágicas que te dejo anotadas en esta nota, pero solo podrás leerlas cuando tengas mucho miedo”.
Así Valentina comenzó a acercarse al valle oscuro donde el monstruo vivía y así podía observarle de cerca. El primer día, tuvo mucho miedo, pero tras varios días, descubrió que no era para tanto, que Miedo tenía una pinta muy fea y temible, pero que pasaba el tiempo en su casa como cualquiera. Al cabo de los días Valentina recobró mucha información, sabía cuándo dormía Miedo, qué cosas comía, sabía que Miedo era más fuerte cuánto mas temor demostraba uno.
Valentina se preguntó entonces ¿Por qué Miedo rompe los sueños de las personas?, pero no encontraba respuesta a su pregunta. Un día mientras observaba lo que el monstruo hacía, el monstruo Rompe Sueños se dio cuenta de que estaba siendo observado y descubrió a la niña.
  • ¿Qué haces aquí?-preguntó con voz grave el monstruo- ¿qué quieres?
Valentina estaba muy asustada, hasta las piernas le temblaban. Se acordó de la nota de su abuela y leyó las palabras mágicas que decían: no tengo miedo, no te tengo miedo, no tengo miedo. ¿Solo eso? Pensó Valentina.
Pero entonces ocurrió, el monstruo escuchó a la niña y perdió sus fuerzas. Miedo, el monstruo Rompe Sueños se hizo pequeñito y ya no daba tanto miedo. Valentina entonces le habló.
  • Tengo que hacerte una pregunta ¿por qué rompes los sueños de las personas?
Y el monstruo después de pensarlo, respondió:
  • Yo solo rompo los sueños de quienes con su miedo me llaman. De quienes con su miedo huyen de mí y me ven enorme. Yo no soy un monstruo, yo tengo una función que consiste en proteger a las personas de las cosas peligrosas, de aquellas que deben dar miedo. Pero los sueños no deben dar miedo, yo acudo ante los peligros, pero los sueños no son un peligro y mucha gente no me escucha.
Desde entonces Valentina comprendió muchas cosas. Miedo el monstruo, realmente no era tan malo. Miedo tenía el poder de protegernos, pero para ello era necesario conocer y escuchar al monstruo, escuchar cuales eran los verdaderos peligros. Cuando Miedo aparecía la gente se paralizaba y no escuchaba, si realmente aquello era peligroso o no, o cuales eran las precauciones que debían tener.
Desde entonces Valentina dejo de tener miedo, empleaba las palabras mágicas y así el monstruo se hacía pequeño y podía hablar con él.

Cuento infantil: Alegría y Tristeza: Las dos princesas del reino del corazón

lunes, 28 de septiembre de 2015

Cuento para enseñar a los niños y niñas la importancia de la alegría y de la tristeza.
PRINCESAHace ya algún tiempo, en un bonito y mágico reino conocido como el Reino del corazón, situado en un lugar muy lejos de cualquier otro y a la vez muy cerca de todas partes, situado en el interior de todos, vivían dos lindas princesas, cuyos nombres eran Alegría y Tristeza.
Alegría y Tristeza eran hermanas mellizas, ambas muy parecidas, casi idénticas pero completamente diferentes en su forma de vestir y de actuar. Alegría vestía de lindos colores, siempre reía y solía hacer cosas alocadas, no le gustaba pensar y se guiaba por sus impulsos, tampoco temía hacer cosas diferentes. 
Tristeza, en cambio vestía con colores oscuros y poco llamativos, apenas sonreía y a veces lloraba en silencio. No le gustaba llamar la atención, solía pensar y reflexionar sobre lo que le sucedía. Tristeza apenas salía, pasaba su tiempo descansando, leyendo y pensando en sus cosas. Alegría siempre quería salir a la calle, le encantaba jugar, estar con gente y hacer bromas.
Las dos lindas princesas reinaban en el reino del corazón, se alternaban en su gobierno. Dependiendo del día, a veces, gobernaba una de ellas, a veces la otra. El reinado de cada una podía durar días, semanas o simplemente unas horas. Ocurría algo muy curioso, cuando en el Reino del corazón había sol, aunque fuera de este reino estuviese lloviendo, era Alegría quien reinaba. Si por el contrario en el reino del corazón llovía, incluso con un sol radiante afuera, Alegría no sabía qué hacer, desaparecía y en esos momentos era Tristeza quien dirigía el Reino del corazón.
Cuando reinaba Alegría, todo el Reino del corazón se llenaba de color y de risas, siempre había juegos, y todo era muy divertido. Sin embargo, cuando reinaba Tristeza ocurría lo contrario, nadie salía con la lluvia, todos se quedaban en casa, solos, tristes y pensativos.
Todos los habitantes del reino preferían el reinado de Alegría, y así se lo hicieron saber a las dos princesas. Las dos princesas discutieron muy acaloradas y Alegría le pidió a Tristeza que dejase de reinar y de llenar de pena el Reino del corazón. Muy apenada Tristeza acepto la decisión y se refugió en lo más hondo del reino, en los pequeños y oscuros recovecos del reino.
Pasaron los días, la decisión del reinado de Alegría resulto ser todo un acierto, o al menos eso parecía. En el Reino del corazón, todos reían, siempre se divertían, todo estaba lleno de color. Sin embargo, algunos días llovía. Al principio no eran muchos los días lluviosos,  y aunque no les gustase mucho, guiados por el reinado de Alegría todos los habitantes estaban obligados a salir de casa, a jugar, divertirse y reírse. De este modo descubrieron que divertirse bajo la lluvia no estaba tan mal.
Pero la lluvia se hizo más intensa y también el frío. Un tremendo invierno se instaló en el reino del corazón. La princesa Alegría y todos los habitantes del reino, salieron a reír y a jugar. Alegría les decía: “Pasaremos frío y nos mojaremos pero siempre estaremos felices”.
El duro invierno, era disimulado porque todos jugaban fuera y reían como si estuviesen en primavera. Y así a media que fueron pasando los días, poco a poco fueron enfermando todos y cada uno de los habitantes. Con gran esfuerzo Alegría tenía que salir sola, hasta que ella también enfermó. Aquejados de grandes fiebres todos los habitantes del Reino del corazón dejaron sus calles vacías. Y al llegar de nuevo el sol y el calor, al aparecer la primavera no pudieron salir.
Algunos de ellos se recuperaron, pero el Reino del corazón no tenía reina. Alegría estaba muy enferma y no podía salir de casa. Estaban todos estaban muy asustados, pues el reino era un caos sin princesa capaz de gobernarlo. Entonces, Alegría se acordó de su hermana Tristeza y pudo comprender que a veces es necesario estar en casa, protegerse del frío, descansar para poder pasar del frío al calor. Alegría mandó llamar a su hermana Tristeza.
No fue fácil encontrarla, ni mucho menos convencerla para hacerla salir de su escondite. Pero cuando vio el desastre que se vivía en el Reino del corazón, sin gobierno ninguno, supo que tenía que salir. Y fue así como Tristeza gobernó durante unos días de sol, cuando su hermana Alegría estaba enferma. Fue así como Tristeza ayudo a recuperarse a su hermana y fue de este modo como Tristeza contribuyo a devolver la alegría al Reino del corazón.

Un leone in biblioteca

lunes, 21 de septiembre de 2015


Cuento infantil: El otro lado del espejo

miércoles, 8 de julio de 2015

Cuento infantil para desarrollar la autoestima y enseñar a los niños y niñas a comprender que la belleza es algo interior y no exterior.
Linda era una niña de grandes ojos con los que podía mirar las cosas al detalle. Tenía también una gran boca pero con ella apenas hablaba. Linda pensaba que su boca era demasiado grande y que no era una boca bonita. Linda pensaba que su pelo no era bonito, era demasiado rizado y nunca podía hacerse bonitos peinados. Linda también pensaba que el color de su piel era demasiado blanco y eso le hacía parecer fea. Linda, a pesar de llamarse Linda pensaba que era fea, no le gustaban sus piernas y tampoco su cuerpo, no le gustaba su cara y al final tampoco le gustaban sus ojos, no le gustaba mirarse al espejo pues pensaba que no era bella.
Linda pensaba que nunca, nunca podría gustarle a nadie, cada vez que se miraba en el espejo se enojaba por ello. Y comenzó a sentirse muy avergonzada por su aspecto. Por eso prefería observar todo al detalle y mantenerse callada. Linda estaba callada y a veces hacía grandes esfuerzos por pasar desapercibida, pensaba que sí no se movía y si no hacía ruido nadie la vería y no se darían cuenta de lo horrible que era.
Como a Linda no le gustaba su aspecto, aprendió algunos otros trucos que la hacían parecer más bella. Así fue como aprendió a domar sus cabellos rizados, así fue como empezó a cubrir su cara con maquillaje, a vestir con ropa que le favorecía aunque no fuese la más cómoda. Cuando Linda se dedicaba por su aspecto, no se veía tan fea y podía salir a la calle y hablar con los demás. Pero cuando se quitaba el peinado, la ropa y la pintura, volvía a verse fea. Linda estaba triste y lloraba mucho cuando no la veían también se avergonzaba por llorar.
cuento infantil
Cada vez que veía la tele o salía  la calle veía otras niñas y mujeres, aquellas que parecían felices, aquellas que parecían tener muchos amigos, aquellas que parecían  tener éxito, las que parecían no tener problemas y llevar una vida plena eran las más guapas. Siempre bellas y sonrientes. Linda quería ser como ellas, y cada día se esforzaba por ello, a veces comía muy poco pues quería tener una bonita figura.
Pero Linda se enfadaba muchas veces con la imagen del espejo, lloraba e insultaba a la niña que aparecía al otro lado del espejo. La niña del otro lado del espejo le devolvía los insultos y Linda se los creía. Pero un día la niña del otro lado del espejo se quedó quieta y callada. Linda se extrañó mucho. La otra niña le dijo:
-¿Pero se puede saber qué te pasa? ¿Por qué siempre te insultas y me insultas a mí? Yo creo que no ves bien desde ese lado del espejo. Desde este lado yo puedo ver el interior y es más puedo ver la verdadera belleza. No me mires con esa cara, ven, entra aquí y te lo enseño.
La niña de dentro del espejo estiro su mano y agarro a Linda que entró dentro del espejo para ver las cosas desde el otro lado. Solo desde el interior podía ver lo realmente importante, porque desde el interior podía ver el interior de las cosas. Desde el otro lado del espejo, veía como las personas se asomaban a mirarse, podía ver como aquellas y aquellos que parecían más felices no lo eran, como aquellas que se preocupaban tanto por su pelo no podían correr para no despeinarse, las que se pintaban la cara no podían nadar para no quitarse el maquillaje, tampoco podían reír para que no les saliesen arrugas.
Pudo ver como no parecían reales….y se vio a sí misma, triste y avergonzándose. Y se vio a sí misma artificial. Se vio a si misma preocupada por su aspecto, descuidando su corazón, descuidando sus pensamientos, descuidándose a sí misma.
Desde entonces empezó a quererse de la única manera que una persona puede quererse. Desde entonces empezó a quererse tal y como era en realidad. Sin adornos.

Cuento infantil: Una niña guapa

miércoles, 17 de junio de 2015

Cuento infantil para enseñar a los niños y niñas avalorarse por su interior y saber ver la belleza en lo que son. Para desarrollar su autoestima.
niña4En una ciudad cualquiera, de un país cualquiera nació una linda niña. Desde el primer momento abrió los ojos para verlo todo y desprendía calor y ternura con su mirada, su pelo siempre indomable transmitía su naturalidad, su piel era suave. Pero era más linda aún porque su corazón era generoso y su cabeza tenía brillantes ideas.
Tenía aún pocos años cuando mirando a su alrededor, comprobó que todas las demás niñas hacían cosas para estar más lindas. Las mujeres que vivían con ella, su madre, su abuela, y todas las que rodeaban a la niña también hacían esas cosas para estar más lindas. Así, de este modo aprendió algo que le pareció muy importante, para ser linda, para que los demás la quisieran y para ser aceptada, necesitaba hacer esas cosas.
Así, la linda niña comenzó a llevar zapatos de taco alto que le hacían parecer más alta, sin ellos se sentía pequeñita. Así, la bonita niña comenzó a usar maquillajes para adornar su suave piel y dar más luz a sus ojos, sin ellos se sentía fea. Así, la hermosa niña empezó a estirar su pelo para que no estuviese indomable, si no lo hacía pensaba que no gustaría. Así, la preciosa niña empezó a usar vestidos y ropas que estilizaban su cuerpo, y no le importaban que no fuesen cómodos, porque así se veía más guapa. Así, esta niña bonita se preocupaba por su piel, su pelo, sus ojos, su peso y su altura, tenía cuidado con correr, saltar, y jugar a determinados juegos para no despeinarse, para no estropear su maquillaje y para no manchar su ropa. Pasaba muchas horas preocupada por su aspecto, pero era lo necesario para estar guapa, alguien le dijo una vez “para estar guapa hay que sufrir”.
Así, de este modo, aprendió algo que le pareció muy importante, aprendió que para gustarse a ella misma, que para verse bonita necesitaba todos estos añadidos. Sin ellos ya no se gustaba. Sin estos añadidos, sus ojos estarían abiertos y desprendiendo calor, sin ellos su pelo estaría indomable y natural, y su piel estaría suave. No sabía si su corazón era generoso, y tampoco tenía tiempo para sus brillantes ideas.
Y la niña creyó que había conseguido estar más linda, aunque nunca era suficiente y siempre podía mejorar algo para gustarse más. Cuando se quitaba las ropas y los zapatos de tacón, cuando se lavaba la cara, cuando se despeinaba, cuando volvía a ser ella no se gustaba y se sentía pequeñita y fea. Tampoco era feliz, porque no podía hacer muchas de las cosas que le gustaban.
Un día la bonita niña, se lastimo los ojos con el maquillaje y la luz le hacía daño en la mirada. Tenía que echar unas gotas en su mirada, vendarse los ojos y permanecer a oscuras. Sus personas cercanas, permanecían a oscuras con ella.
Como nadie la veía y ella tampoco se veía la hermosa niña dejo de preocuparse tanto por su aspecto. Su piel quedo libre de maquillajes, su pelo permanecía suelto, natural e indomable, sus pies calzaban cómodos zapatos, su ropa le permitía moverse y estar cómoda. Y entonces fue cuando estando a oscuras volvió a escuchar a su corazón y volvió a tener brillantes ideas, además podía hacer muchas cosas que antes no hacía, a pesar de no tener luz, porque no tenía que preocuparse por mancharse o estropear su peinado o maquillaje. Y la niña se sorprendió un día al volver a escuchar su risa, y se sorprendió de estar más cerca de los demás y verlos mejor, a pesar de tener los ojos cubiertos.
Cuando le quitaron la venda, pudo comprobar que solo ella había estado a oscuras, que los demás la habían visto siempre, sin sus adornos. Rápidamente se miró al espejo, pensando que tendría un aspecto horrible. Y fue entonces, cuando al mirarse descubrió que estaba hermosa, que estaba linda porque era ella de verdad.
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